Violín de madera color caoba, música celestial
El violín consta principalmente de una caja de resonancia que posee elegantes y hermosas formas ergonómicas (de sección oval con dos estrechuras cerca del centro).
Tal caja de resonancia está constituida por la tabla de fondo o tabla armónica (tradicionalmente hecha con madera de arce), las cubiertas laterales o aros y la tabla superior o tapa (tradicionalmente de madera de abeto blanco o rojo); la tapa se encuentra horadada simétricamente y casi en el centro por dos aberturas de resonancia llamadas "oídos" o "eses", ya que en el tiempo de su diseño se usaba aún en la escritura o imprenta la "ese larga", semejante a una "efe" cursiva pero sin el travesaño horizontal, y en desuso a partir del siglo XVIII.
Por la misma razón, actualmente se tienden a llamar "efes".
Este instrumento de cuerda es uno de los más valorados y mirados con más afán por muchos, ya que su melódico sonido cautiva a cualquiera que lo escuche.
Se trata de un instrumento que dará a quien lo toque la sensación de libertad, aparte de ser muy agradecido en cuanto se aprende a tocar un poco.
Es muy bueno para los niños cuando comienzan a ser conscientes de la música y a motivarse por ella. Es cuando hay que mostrarles la posibilidad de tocar algún instrumento y empezar desde cero, así su capacidad creativa se desarrolllará de una forma más rápida y avanzada para cuando sean mayores.